TEATRO MARIINSKII
En 1783, Catalina la Grande encargó la construcción del Teatro Mariinskii con el objetivo principal de que en él se representaran los trabajos más destacados de compositores tanto rusos como extranjeros. El edificio teatral actual, situado en la Plaza del Teatro, abrió sus puertas como tal en 1860. Impresionantes estatuas de un blanco resplandeciente, lámparas doradas y los increíbles tapizados han creado siempre un ambiente perfecto que da muestra del esplendoroso periodo de Oro que vivió San Petersburgo. A lo largo de la Historia, este Teatro ha sido testigo de grandes estrenos y representaciones. Así, en 1862, se estrenó la obra de Verdi La fuerza del destino. Ésta dio paso a otras obras maestras rusas como Boris Godunov, El príncipe Igor o La Reina de Picas, solo por mencionar algunas. Así, de mano de E. Napravnik, el Teatro Mariinskii empezó a ocupar un lugar destacado entre los teatros más famosos y prestigiosos. Tanto es así, que la compañía de ballet bajo la dirección de M. Petipa era igualmente reconocida y estrenó famosas obras de grandes como Chaikovskii, entre ellas El Lago de los Cisnes o La bella durmiente, acontecimientos que llevaron al desarrollo del baile clásico de posteriores generaciones. Artistas legendarios como F. Chaliapin, A. Pavlova y V. Nijinskii dieron vida al escenario del Mariinskii ya a principios del siglo XX.
La vida y obra de Chaikovskii estuvieron estrechamente ligadas con la del Teatro Mariinskii, y no solo por la labor como director de orquesta, sino además porque fue en él donde estrenó su Quinta Sínfonía. La Orquesta del Teatro Mariinskii dio música también a obras de un joven Stravinskii, por ejemplo, en obras como Scherzo fantastique. En la actualidad, el Teatro Mariinskii sigue representando grandes obras tanto rusas como de compositores extranjeros, siempre contando con la ayuda de otros relevantes personajes para el mundo del arte ruso, como son M. Shemiakin o D. Pandourskii. Dirección: Plaza del Teatro, 1 (Театральная площадь, д. 1)
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